COMITE DE SERVICIO DE INFORMACION AL PUBLICO

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Coordinador IP

Israel P

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Información Publica

Undécima Tradición

 

“Nuestra política de relaciones públicas se basa más bien en la atracción que en la promoción; necesitamos mantener nuestro anonimato personal ante la prensa, la radio y el cine.”


La Undécima Tradición es la piedra angular de la política de relaciones públicas de NA. Pero es sólo una de las seis tradiciones que aborda varios aspectos de nuestras relaciones con el público. La Tercera y la Quinta Tradición hablan del propósito primordial y el objetivo fundamental de nuestros esfuerzos de relaciones públicas. La Sexta y la Séptima describen la naturaleza de nuestras relaciones con otras organizaciones, y la Décima Tradición especifica nuestra política respecto a declaraciones públicas sobre asuntos ajenos al ámbito de nuestro programa. Evidentemente, nuestras tradiciones se refieren tanto a nuestras relaciones públicas como a nuestras relaciones internas.


La mayor parte de los grupos de NA tienen algún tipo de contacto con el público en sus asuntos cotidianos. Pero las relaciones públicas de las que habla la Undécima Tradición son más preparadas que los encuentros rutinarios de nuestro grupo con quienes no pertenecen a la confraternidad. La existencia de una (política) de relaciones públicas supone la importancia de un (programa) de relaciones públicas para llevar a cabo el propósito primordial de nuestra confraternidad. La labor de información pública, hecha de manera apropiada, no es promoción; busca más bien que NA atraiga a aquellos que puedan necesitar nos. Como grupos, juntas o comités de servicio de NA, cultivamos deliberada y firmemente buena relaciones públicas, no como un resultado casual de nuestras actividades normales, sino como una forma mejor de llevar nuestro mensaje a los adictos. Narcóticos Anónimos no es una sociedad secreta; la Undécima Tradición se refiere al anonimato personal, no al anonimato de la confraternidad. Mientras más nos conozca el público, más probable será que los adictos que buscan recuperarse, o sus amigos, parientes o compañeros de trabajo, piensen en nosotros y sepan dónde encontrarnos cuando decidan buscar ayuda. Una forma de participar en el programa de relaciones públicas de NA es trabajar en el subcomité local de información pública.


La Undécima Tradición nos dice que, cuando participamos en actividades públicas, tenemos que hablar sencilla y directamente de lo que es Narcóticos Anónimos y lo que hacemos. No hace falta hacer declaraciones exageradas sobre NA. Nuestros esfuerzos de relaciones públicas deben ser tan atractivos y poco promociónales como nuestro programa.


Tenemos que decir a los adictos y a la sociedad en general: (si quieres lo que te ofrecemos, esto es lo que somos y funcionamos así. Si podemos servirte de ayuda, por favor dínoslo).


Algunas organizaciones usan miembros célebres como portavoces públicos, esperando subrayar la credibilidad de la organización vinculándola al prestigio de la celebridad. Puede estar bien para otras organizaciones. Pero la Undécima Tradición nos dice sin lugar a dudas que, en los esfuerzos de relaciones públicas de NA, nunca debemos hacerlo ni con miembros célebres ni con ningún otro. Si nuestra confraternidad usara un miembro famoso en un anuncio público sobre NA y esa persona luego recayese o perdiese su prestigio, ¿ qué bien le haría a la credibilidad de nuestra confraternidad?. Lo mismo se puede aplicar a cualquier miembro expuesto a la luz pública en nombre de NA. La credibilidad del mensaje de NA puede verse muy afectada por los mensajeros de NA.


Ante el público, incluyendo la prensa, la radio, el cine y todos los demás medios, necesitamos mantener siempre anonimato personal.


Lo mismo se aplica a otros tipos de labor de información pública. El anonimato ayuda a no perder de vista que en nuestra relaciones públicas lo importante es el mensaje de NA, no los servidores que colaboran en IP. nunca hacemos labor de IP solos porque un equipo, incluso un par de personas, presenta mejor NA como confraternidad al público que un individuo, que tiende a llamar la atención sobre sí mismo. Los equipos también tienden a mantener las personalidades de sus miembros bajo control, para asegurar  que sea NA y no un adicto en particular lo que le presentemos al público. La verdad tan obvia de que (un adicto solo está en mala compañía) se aplica tanto a nuestros esfuerzos de relaciones públicas como a nuestra recuperación personal.


En la mayoría de las circunstancias, sin embargo, el anonimato personal es una decisión enteramente individual. Por muy rigurosamente que hayamos guardado el secreto de nuestra adicción, la mayor parte de las personas que teníamos cerca sabían que si consumíamos estábamos en apuros. Hoy en día sería útil hablarles de nuestra recuperación y de nuestra condición de miembros de Narcóticos Anónimos.


Hay otras circunstancias que quizás también justifique que revelemos que somos miembros de NA. Cuando una amistad nos habla de la lucha que otra persona tiene con la adicción, a lo mejor queremos hablar de Narcóticos Anónimos y lo que ha hecho por nosotros. Cuando un compañero de trabajo tiene un problema de drogas, tal vez deseemos compartir nuestra experiencia . A nadie le interesa pregonar indiscriminadamente por todo el pueblo los detalles morbosos de nuestra edición, ni explicarle a todo aquél que encontremos que somos miembros de NA. Sin embargo, si pensamos que podemos ser útiles a alguien, quizás sea apropiado compartir algo de nuestra historia y de la recuperación que hemos descubierto en Narcóticos Anónimos.


Todos los miembros participan en nuestras relaciones públicas, estén o no en la labor de información pública. Cuando los miembros demuestran la recuperación en marcha en su vida, se convierten en nuestra fuerte de atracción más sólida, testimonio viviente de la eficacia de NA. Aquellos que saben lo que hemos sido, al vernos hoy harán correr la voz de que NA funciona. Mientras más lejos se lleve el mensaje, más probable será que los adictos en busca de recuperación se sientan atraídos por el apoyo cálido y amoroso de nuestra confraternidad.


Del mismo modo, tenemos que recordar que, dondequiera que vamos, en cierta manera siempre representamos a NA. Si nos ven comportarnos mal mientras enseñamos un enorme logro de NA en la camiseta, llevamos un mensaje sobre nuestra confraternidad muy  poco atractivo al público. Lo que decimos y lo que hacemos es un reflejo de nuestra recuperación en NA y de la Confraternidad de NA. Como miembros responsables de NA queremos que ese reflejo sea fuerte atracción, no de vergüenza.


Aplicar los principios espirituales


La Undécima Tradición es una expresión de nuestra fe en la eficacia de nuestro programa. Como confraternidad, nuestro propósito primordial es llevar el mensaje al adicto que todavía sufre. Para cumplir con ese propósito primordial, no necesitamos una política de relaciones públicas de carácter promocional. Para ganarnos la buena voluntad del público y a traer adictos a nuestras reuniones, lo único que necesitamos hacer es describir el programa de Narcóticos Anónimos de forma clara y sencilla. No necesitamos fanfarrias, ni declaraciones rimbombantes ni el respaldo de celebridades para elaborar nuestras relaciones públicas. Confiamos en que la eficiencia de nuestra confraternidad, un vez dada a conocer, hablará por sí sola.


El principio de servicio, decisivo en la aplicación de la Undécima Tradición, no es un principio pasivo. Para rendir el máximo servicio al adicto que todavía sufre, debemos procurar llevar con energía nuestro mensaje a lo largo y ancho de nuestras ciudades, pueblos y aldeas. Nuestra política de relaciones públicas se basa, sin duda, en la atracción, no en la promoción. Pero para traer al adicto que todavía sufre a nuestro programa, tenemos que dar unos pasos decisivos para difundir ampliamente nuestro programa. Mientras mejores y más amplias sean nuestras relaciones publicas, mejor podremos servir.


Al principio de este capítulo, hablamos de los aspectos más  prácticos del anonimato público. Pero, como veremos en el próximo capítulo, el anonimato es mucho más que una consideración práctica para tener en cuenta cuando llevamos a cabo nuestro programa de relaciones públicas. Todos tenemos nuestra propia vida, nuestras propias palabras y nuestra propia historia, y todas ellas añaden colorido y profundidad al mensaje de nuestra confraternidad. Pero el mensaje que le llevamos a la sociedad no es el mensaje de lo fantásticos que somos como individuos. El propósito primordial de nuestros esfuerzos de relaciones públicas es contar la historia de Narcóticos Anónimos y lo que nuestro programa le ofrece al adicto que todavía sufre. Nuestra práctica de anonimato público se apoya sobre la base espiritual de todas nuestras tradiciones, recordándonos siempre anteponer los principios a las personalidades.

 

 

© 2008. Narcóticos Anónimos de Mexico - Comité de Servicio Regional Baja Son

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